Cómo crear una propuesta de valor poderosa

Cómo crear una propuesta de valor poderosa

Enterate acá y descubrí ejemplos de éxito de propuesta de valor

Hola de nuevo intrépidos emprendedores. Si andan por acá es que están rumiando una gran idea de negocio, y muy sabiamente están buscando info de cómo crear una propuesta de valor rompedora. Tanto si tu producto es algo nuevo y único que la gente necesita saber que existe, como si es algo que ya existe y necesitas diferenciarte de esos competidores; uno de los primeros pasos es diseñar lo que nosotros llamamos, tu PVP: Propuesta de Valor Poderosa.    

Attenti al post donde te contamos qué es esto de la Value Proposition (¿suena lindo in English eh?), conoceremos trucos para encontrar esa propuesta de valor justa para vos y veremos ejemplos de éxito que te servirán para inspirarte (¡Eh! si lo estabas pensando “inspirar” no quiere decir “copiar”). 

¿Qué es una propuesta de valor de empresa?

Como su nombre lo indica, la propuesta de valor es el “valor” que reciben tus clientes por adquirir tu producto o servicio. No tiene que ser necesariamente algo tangible, ni tampoco estar atado a la parte física de lo que sea que vendas.  Ponele una crema antiarrugas fabulosa que realmente funciona, el valor aquí no tiene tanto que ver con los ingredientes, ni siquiera con el precio, las señoras que la adquieren están comprando en realidad valores como la belleza o la esperanza. ¿Lo tenés? Eso es lo que ellas valoran y de eso hay que dotar a tu producto, luego comunicarlo y luego se venderá como churros rellenos calientes, sin más (pero primero tendrás que dar con ese valor).  

O sea, crear la propuesta de valor es esa parte del marketing que se hace para informar al cliente de qué es lo que un producto X puede hacer por él (en consonancia con sus valores, motivaciones y necesidades). 

Ya te habrás dado cuenta de que lo más importante es enterarte de qué es lo que tu público objetivo más valora. También podés hacerlo “al revés”, y atacar por cuáles son las cosas que más le duelen (los famosos pains), y entonces tu idea es lo que lo va a sacar de ahí. PAM, vendido.  

Creando tu propuesta de valor: sacate el corazón y ponelo en una frase

Tu propuesta de valor debe resumir las razones por las que tus consumidores tengan que comprarte específicamente a vos y, si está bien confeccionada, tendrá esa capacidad de seducir y persuadir. 

Esta frase deberá incluir la manera en la que tu producto cuaja con las necesidades de ese target, y también comunicar cuál es su diferencia con el resto de winners que andan por el mercado. 

Además, deberá estar claramente expuesta en la web. Típico momentum cuando alguien nuevo entra en una web, tenemos pocos segundos para salvar su pregunta de: “¿qué hacen estos tipos?”, seguida del razonamiento inconsciente y supersónico de “ok… decido que me caen bien… voy a quedarme clickando por aquí un rato más…” Eso si es que has hecho las cosas bien, (si no sabés, preguntanos cómo).  

La única garantía de que la propuesta tenga éxito y perdure en el tiempo, es que se vuelva un leitmotiv de la empresa, por un lado, y que realmente le sirva a alguien para algo, por el otro. Dicho de otro modo: tenés que creer en lo que haces y lo que haces tiene que aportar valor a las personas.  

 Ponete en la piel del cliente y preguntate: 

  • Qué es lo que están tratando de resolver 
  • Cuáles son los riesgos / dudas que se les presentan 
  • Qué es lo que esperan recibir de tu producto o servicio. 

3 componentes al crear tu propuesta de valor

Okey, vamos a meternos a armar esto para vos. Con los siguientes trucos rápidos podés aprender a estructurar tu propuesta de valor, también te sirve para estudiar la de otras marcas, aggiornar una que ya tengas hecha (y que esté pidiendo actualización a gritos), o salir con una rompedora que sacuda tu porción de mercado como la más canchera.  

Ojo al dato: lo creas o no, hay muchos a los que les gusta empezar la casa por el tejado, y no se sientan a analizar de qué se compone su ventaja competitiva, o cuáles son las claves para crear una propuesta de valor poderosa. 

Armando la re frase, vamos por partes: 

  1. Aclará de una qué ofreces, solucionas o haces para mejorarle la vida a la gente 

En esta primera parte de la frase, tendrás que describir todo lo que hace tu producto o servicio, cuanto más detallado, mejor. Te puede ayudar centrarte en esa palabrita mágica: “beneficios”. Lo que nos lleva al siguiente punto.  

2. Contesta la pregunta “¿para qué?”:  

Como en el ejemplo de la crema de antes, hay que tener presente que un producto puede tener distintos tipos de beneficios: funcionales, emocionales, solucionadores… 

Cómo encontrar beneficios cancheros 

  • Empezá por tener súper claro qué es lo que buscan tus clientes. Para lo cual ya te habrás trabajado una buena investigación, el buyer persona (más detalles en el próximo artículo), etc. 
  • Las personas estamos dispuestas a comprar cualquier cosa que nos haga sentir mejor, tener más salud, más tiempo, más felicidad. 
  • Apunta a los beneficios emocionales. La gente compra todo tipo de cosas de forma inconsciente porque se deja llevar más por las emociones que por la lógica. 

Entonces, para dar con propuestas de valor realmente potentes (y los correctos mensajes para comunicarlas) atacá a cosas que sean importantes para ellos, porque la gente busca beneficios básicos y re inconscientes, como el típico de “sentirse seguros”, ¿capisci? 

3. Sacá la relación coste/beneficio que hace tu cliente 

Lo dicho: el coste material de lo que ofrecés no va solo del precio de lista. 

Cuando algo vale mucho para alguien en realidad no es tan importante el precio, podés pedir prácticamente lo que quieras. Pero ojo, debe resultar igual de valioso para la vida de esa persona, de lo contrario lo comprará una vez y nunca más, y lo que nos interesa es fidelizar y repetir la venta en el tiempo.  

Ponele que querés seducir a alguien para que venga a tomarse unas copas en tu nuevo local re cool. La persona a la que llega el mensaje no pensará solo en el precio del trago, sino en otros “costes” o mejor dicho “esfuerzos” que le supone. Por ejemplo, en términos de tiempo, cómo va a llegar hasta allí, qué sacrificará por no poder levantarse temprano al día siguiente… Si el coste que le supone es más alto que lo que le vendes como beneficio (y, repetimos, no hablamos necesariamente de plata), estás frito.  

Reducir el precio casi nunca es buena idea, afecta a los márgenes de ganancia y peligramos de entrar en guerras de precios con la competencia en donde sólo gana el cliente. Es mejor añadir valor, nos permite cobrar más y el cliente lo pagará con gusto, porque está obteniendo el valor que desea. Si conseguís reducir los otros esfuerzos, incrementás el valor sin afectar a la ganancia (¡es buena esa, eh!). 

Hacé el estudio de la competencia

A este análisis de valores tenés que sumarle el estudio de tu competencia: qué ofrecen ellos que vos no tenés, qué hacen que vos no hacés, qué beneficios ostentan que vos no estás dando y cuáles son sus costes. Así podrás preparar una estrategia de diferenciación.  

¡Ah! Y no te dejes afuera a los competidores indirectos. Cuáles son las propuestas alternativas que prometen los mismos beneficios o resuelven los mismos dolores. Por usar el mismo ejemplo, tu bar de copas compite con otros bares, pero también compite con los cines, los teatros y hasta el carrito de los choripanes de la plaza de al lado. ¿Qué les das vos que no dan los demás? DI-FE-REN-CIA-TE. 

Beneficios – Beneficios – Beneficios 

Entonces, ¿cómo redacto para crear mi propuesta de valor poderosa? Pensá en un título que demuestre confiadamente las soluciones que le estás proponiendo al público. En un mismo párrafo tendría que entrarte qué ofrecés, para quién y por qué, detallando mínimo tres beneficios. Ah, ponele onda y acompañá todo de una buena foto o, mejor todavía, un videíto.  

Acordate: cuando comuniques tu propuesta, habla más del cliente y de sus necesidades que del propio producto, centrándote en los beneficios que obtiene por adquirirlo. No le contés tu vida (no le interesa), hablá de la de él. 

5 ejemplos de marcas con propuestas de valor inspiradoras

Propuesta de valor de Starbucks 

Centrar su funcionamiento en el cliente. Personalización del producto. Enfoque Premium. Ofrecer una experiencia atrayente y única. 

Propuesta de valor de Netflix 

Ofrecer producciones originales que se adaptan a los gustos e intereses de sus clientes.   

Propuesta de valor de Coca Cola 

Coca-Cola vende básicamente felicidad, también diversión, buenos momentos, optimismo, incremento del bienestar y vitalidad. 

Propuesta de valor de Nike 

Nos basamos en la práctica del deporte como generador de confianza y éxito, voluntad, ir contra lo establecido; además de llevar inspiración e innovación a cada atleta del mundo. 

Propuesta de valor de Uber 

Uber quiere que llegues a donde vas sin ningún problema, con libertad y comodidad. 

Conclusión: crea una propuesta de valor exitosa

No importa si estás diversificando tu oferta con nuevos productos, o si estás en la fase de rumiar un concepto de marca nueva en tu cabeza, es vital crear tu propuesta de valor, ya que está directamente relacionado con el hecho de que tu producto ES realmente bueno. 

Dejarles claro y sin vueltas a los (potenciales) clientes lo que podés hacer para arreglarles la vida es la mejor forma de involucrarlos con tu idea, que la adopten e, incluso, que la defiendan (fidelización / embajadores de marca). 

Hasta otro artículo y gracias por leer hasta acá.  

El equipo de Now!Marketing 

Misión de empresa

Misión de empresa

Encontrá el WHY de tu negocio y hacé la diferencia

Hola marketeers, emprendedores y curiosos del mercado. En este post vamos a aprender a confeccionar la misión, la visión y los valores de una organización. Mucho se ha escrito acerca de la misión de empresa, su visión y valores; que pueden parecer conceptos ambiguos y hasta intercambiables porque, la verdad es que están muy relacionados. Vamos desmenuzando todo esto de forma simple para que podamos trasladarlo a nuestro proyecto o servicio.  

Definí ya cuál es tu propósito en este mundo

La definición de tu misión, visión y valores te da un panorama amplio de tu plan de acción para lograr tus objetivos. No se trata de algo abstracto o de una parte que atañe el “ente” empresa. Se trata de las personas que colaboran con vos y se preguntan “¿cuál es el valor de mi trabajo acá?” Estos principios éticos servirán para que los miembros del equipo se identifiquen con vos, que vean que lo que hacen tiene sentido, para lo que necesitan conocer y compartir unos valores en los que apoyarse. 

¿Qué es la misión de empresa? 

Así podemos entender lo de la misión como una declaración inspiradora que guía a los equipos en sus tareas cotidianas y los involucran con una meta mucho más amplia que solo “vender”. Los temas de los que habla tu misión de empresa estarán relacionados con los productos o servicios que das a la comunidad, sus precios, la calidad y cómo te conectas con el cliente.   

¿Perdido? Probá haciéndote alguna de las siguientes preguntas:   

  • ¿De qué va nuestro negocio? 
  • ¿Para quién trabajamos? 
  • ¿En qué nos diferenciamos? 
  • ¿Qué aportamos a la comunidad? 

Para qué sirve definir la misión de empresa 

  • Es como una brújula que orienta al grupo hacia los objetivos: La misión pregona con orgullo el propósito de la empresa y los objetivos que vos y tu equipo están determinados a alcanzar. Por eso siempre tené a la vista la misión, (si podés, impresa en la mente colectiva con efecto “camiseta sudada”).  
  • Da forma al comportamiento: Cuanto más en coherencia esté el equipo con esa misión, mejor van a comprender cuán necesarios son como partes del todo y será más fácil avanzar hacia esos objetivos comunes. (O sea, ¡generá gente motivada!) 
  • Inspira también a los consumidores: Cuando tu empresa tiene una misión en la que los clientes creen y con la que conectan, pasan a transformarse en auténticos embajadores que hablan bien de tu marca (¡fidelizate esa!).  

3 consejos para armar tu declaración de misión 

1. Reuní a tu equipo y masacralos a preguntas: 

  • ¿Qué soluciona nuestra empresa?  
  • ¿Cuál es nuestro target y qué es lo que ese colectivo más valora? 
  • ¿Qué imagen queremos transmitir? 
  • ¿Cómo aprovechamos nuestros servicios para alcanzar nuestros objetivos? 
  • ¿Qué les gusta más de trabajar acá? 
  • ¿Qué nos diferencia de la competencia? 

2. Agarrá todas esas respuestas con info valiosa y pasá en limpio: 

  • Tu misión de empresa debe ser alcanzable y realista. 
  • Que todos puedan entenderla, claridad al poder. 
  • Acordate de que tiene que ser inspiradora para jefes y empleados por igual. 
  • Síntesis, algo demasiado extenso deja de ser alcanzable y realista.   

3. Proyectá a futuro 

Esta es una inversión a largo plazo, así que mantené la mente abierta para reflejar tus objetivos a posteriori, incluso abierta a tener que cambiar la misión de empresa. Si en algún momento la primera declaración de misión deja de representarte, ¡a escribir otra! 

 ¿Qué hay de la visión entonces? 

Es el objetivo lo que ilumina el camino

La visión de una empresa es la proyección de una meta donde se ven los logros a los que aspiramos en el futuro. Define la ruta a seguir tanto para los jefazos como para sus subordinados. Además de “¿cómo de winners nos vemos en el futuro?”, la visión responde a “¿cómo le vamos a hacer para llegar ahí?”. 

Confeccioná tu visión preguntándote:  

  • ¿Qué quiero lograr? 
  • ¿Para quién lo voy a hacer? 
  • ¿Dónde quiero estar en un futuro? 

Dirás, “Pero entonces, ¿en qué se diferencian la misión de la visión, parece todo lo mismo…?” Attenti a la diferencia básica:  

La principal diferencia entre una visión y una misión es que una declaración de visión mira hacia el futuro, mientras que una declaración de misión describe el presente. La visión explica lo que una organización espera lograr, con el objetivo de inspirar a sus empleados. En cambio, la misión resume el propósito de las operaciones diarias del equipo. 

3 consejos rápidos para crear una visión empresarial 

1. Identifica los objetivos de tu organización 

Empezá por imaginar un futuro en el que tu organización es re exitosa. ¡Aprovechá y soñá! ¿Lo tenés? Ya estás listo para ponerte a pensar cómo realizar ese futuro ideal. Acá entrarían en juego los objetivos de empresa que tienen que grabarse a fuego en la mente de la organización.  

2. Usa tu propósito y valores 

Pensá por qué existís en primer lugar. Luego, tomá consciencia de los valores que abrigas, y comprobá que el resto de tus colaboradores los comparte y defiende a capa y espada. Va de lo que más te importa o de por qué crees que estos locos lindos van a cambiar el mundo. (Ojo, esto puede aprovecharse como atributo diferencial y distinguir a tu propuesta de otras no tan cancheras). 

3. Da con una visión específica 

Tu declaración de visión debe ofrecer una idea clara de lo que tu organización espera lograr; o de cómo pretende hacer una diferencia positiva para tu comunidad. Una forma de comenzar tu declaración es describiendo tu meta deseada. Tiene que ser algo elevado, evolucionado, ingenioso… es decir, precisamente: visionario. A que en el futuro te gustaría que cuando hablen de vos digan cosas del palo: “Este tipo fue un visionario”, o “Esta mina es una adelantada a su tiempo” … ¡pues gánatelo!  

 ¿Cuáles son los valores de una empresa?

Los valores de una empresa son los principios éticos en los que se basa y que van dibujando día a día los comportamientos con los que literalmente creamos la empresa. Hay que elegirlos bien. Algunas preguntas que nos ayudarán a encontrarlos son: 

  • ¿En qué creemos? 
  • ¿Qué nos define? 
  • ¿Cómo nos ven los demás? 

Tipos de valores hay un montón: sociales, de servicio, de desarrollo, de trabajo… Pero los que con más naturalidad surgen, y que hacen que los empleados se sientan alineados con sus clientes y jefes, suelen ser del estilo: 
 

  • Pasión 
  • Innovación 
  • Respeto 
  • Calidad 
  • Compromiso 
  • Honestidad 
  • Cooperación 
  • Excelencia 

¿Para qué sirven los valores de una empresa? 

Son los pilares de nuestra identidad, guían la toma de decisiones y nos permiten dar sentido a las acciones diarias. Si estableces un sistema de principios por niveles, evitas una toma de malas decisiones en cualquier nivel inferior al establecido: ¡todos estarán apuntando alto! 

Es crucial que todos los de la organización los tengan siempre presentes como referente del camino a seguir. De lo contrario, podrían aparecer problemas sin aparente solución o que no haya una dirección clara en sus tareas. 

12 EJEMPLOS rompedores de misión de empresa para inspirarte

  • Google: Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible. 
  • Coca-Cola: Refrescar al mundo. Hacer la diferencia. 
  • Apple: Diseñar las mejores computadoras personales del mundo. 
  • Nike: Llevar inspiración e innovación a cada atleta del mundo. 
  • McDonald’s: Proveer un ambiente divertido donde los clientes disfruten de buena comida y a precios accesibles. 
  • Adidas: Liderar la industria de artículos deportivos con marcas basadas en la pasión por el deporte. 
  • Honest Tea: Crear y promover bebidas de excelente sabor, más sanas y orgánicas. 
  • EASY: Ofrecer una amplia gama de artículos para el hogar, bien diseñados y funcionales a buen precio. 
  • América Móvil: Acercar cada día más a las personas. 
  • Airbnb: Crear una plataforma que se encarga de cada parte de tu viaje. 
  • Netflix: Mejoramos continuamente la experiencia del cliente expandiendo nuestro contenido. 
  • Mercado Libre: Ofrecer al cliente, mediante el uso de Internet, la posibilidad de encontrar, descubrir y comprar prácticamente cualquier cosa. 

Conclusión: la importancia de tener clara la misión de empresa

Como ya viste, la visión y misión nacen de cada planificación y estrategia de la empresa, y pueden describirse como un faro y una brújula, respectivamente, representando los valores a la “madera” de la que está hecha el barco.  

Cosas importantes como encontrar tu propósito, declarar una visión inspiradora o tener claro tus valores, hará que vos y tus colaboradores tengan un viaje agradable y seguro hacia el éxito de la organización. 

Muchas gracias por leer hasta acá, el equipo de Now!Marketing

Plan de marketing digital 2022. Todo lo que necesitas saber.

Plan de marketing digital 2022. Todo lo que necesitas saber.

Bienvenido a tu propia escalera de éxito. Si bien no nos gusta casarnos con “fórmulas para todo” sin dejar lugar a la intuición o la espontaneidad, reconocemos que seguir ciertas pautas y poner algo de orden (por ejemplo, esos puntos con una fecha al lado que tanto respeto dan), permitirán a tu negocio crecer. Para eso está el marketing y para eso es la planificación. A mayor planificación menos riesgos y mejores decisiones (sin obsesionarnos por controlar todo a nivel infarto de miocardio, por supuesto). En la vorágine cibernética en la que estamos envueltos, nos guste o no necesitamos generar una buena propuesta online para que nuestro proyecto se diferencie y, bueno, FUNCIONE. Y eso se consigue con un buen plan. Pero tranqui, no estás solo. ¡Acomodate en tu silla y sumergite junto a nosotros en este artículo-guía de 7 pasos para crear tu plan de marketing digital 2021/2022! 

Sin miedo, arrancamos por el principio 

Okey, ¿por dónde empezar? Vamos con qué define un buen plan de marketing digital (¡atención a las variables en mayúsculas eh!): 

Un buen ejemplo de definición de plan de marketing digital es: un conjunto de INVESTIGACIONES y PLANIFICACIONES que plantea una serie de ESTRATEGIAS para conseguir unos OBJETIVOS en un lapso de TIEMPO.  

Esto es válido tanto para pymes, start ups, grandes empresas y hasta para cualquier logro que nos desafiemos a conquistar en la vida como individuos: traza los pasos a seguir para conseguir tus objetivos. O sea, el “ponete metas y diseña un plan para alcanzarlas” de toda la vida (y en el mundo online no va a ser diferente).  

Sin más preámbulos, vamos con esos pasos del plan de marketing digital para tu empresa. 

7 peldaños para escalar un súper plan de marketing digital en 2022 

1- Declará tu sentido en esta tierra (misión – visión – valores) 

2- Estudiá el mercado hasta la extenuación (investigación/competencia) 

3- Penele cara y ojos a tu cliente ideal (buyer persona) 

4- Escribí bien clarito lo que querés conseguir (objetivos)  

5- Diseñá las estrategias y elegí los canales (comunicación y redes) 

6- Pelá almanaque y ponele fechas a todo (calendarización) 

7- Chequeá y optimizá todo antes del lanzamiento (revisión + SEO) 

Veamos uno a uno desmembrando cada paso (cosa que nos encanta): 

1- Todo gran recorrido empieza por un primer pasito (Misión de marca

 “Conócete a ti mismo” dijo Sócrates. Y tenía razón. El primerísimo punto que deberías tener en cuenta es conocer tu propuesta hasta los tuétanos. Es decir, exactamente cuál es el mensaje que debe cruzar desde vos a tu público (ya miraremos lo de “por qué canal”, paciencia); cuál es tu propósito, a quién estás ayudando con tu idea… O sea, qué imagen deseas imprimir en el inconsciente de esas personas. Attenti, porque en esta base bien colocada se asienta un gran poder. A partir de ahí ya podés ir para arriba con la construcción de la casa (o el castillo, nadie dijo que empecés pensando en pequeño).  

Es vital construir este manifiesto de marca, y que todos tus colaboradores estén de acuerdo con esa filosofía. De lo contrario, los clientes inconscientemente lo notarán. Las personas funcionamos por valores y los de tu empresa tienen que estar claros desde el principio. No hay líder al que seguir si este no tiene una visión inspiradora que nos motive.  

Así que, como primer ejercicio, establecé tu misión de marca y ponela grande en la pizarra de brainstorming para que todos la vean y se les quede grabada (andá más allá e imprimí remeras con esa leyenda, de paso trabajas la cohesión de equipos). 

2- Conocé el terreno en el que te movés (Estudio de mercado) 

En su imprescindible libro de “El arte de la guerra”, Sun Tzu nos deja clara la importancia de conocer a fondo tanto al “enemigo” (la competencia) como al “campo de batalla” (el mercado). Salvando las expresiones bélicas el paralelismo nos sirve lo mismo. 

A entregarse sin reservas a la etapa de investigación, que puede ser la más larga y ardua del proceso (porque no es la más creativa), pero es importante para saber qué terreno estamos pisando. Esto te da una óptica global acerca de dónde estás en relación a tu competencia. Parte de la investigación consiste en husmear qué está haciendo tu competidor, y parte se vuelca en averiguar cómo se comportan los clientes (si es posible, incluso adelantárteles, pero eso lo veremos en más a fondo en el siguiente punto). 

Así que, a hacer los deberes. El objetivo es DESTACAR, y para diferenciarte tendrás que hacer algo, pues eso: diferente (valga la redundancia) de lo que están haciendo los demás. O bien, hacer lo mismo, pero con un estilo único y sorprendente.  

(Mirate este post sobre la propuesta de valor)

3- Dibuja con detalle a tu cliente ideal (Buyer Persona) 

Como decíamos antes, parte de la investigación comprende conocer el comportamiento de tus (potenciales) consumidores. El truco de esto está en que, si conseguís ponerte bien en la piel de la persona tipo a la que deseas llegar, podrás conocer sus motivaciones; y así hablarle de eso, como lo hace un amigo que te conoce y sabe lo que necesitas. La decisión de compra no andará lejos de ahí. 

Pensá en cómo te gustaría que fuera tu cliente más ideal, ponele un nombre y dotalo de características específicas como si realmente existiera. El resultado es una información valiosa y, como ya sabrás, el conocimiento es poder. Al final das con un perfil prácticamente real, con todas las características de tu cliente ideal. Y como las leyes del marketing nos cuentan que cuanto más acotamos más acertamos, la persona acaba sintiendo que le hablas exclusivamente a ella, y ese es el puntito que nos interesa generar. 

¿Perdid@? Pregúntanos qué es el mapa de empatía. 

4- Si querés algo, ¡escribilo! (Definición de objetivos) 

Seguramente habrás leído por ahí sobre la importancia de saber lo que queremos, lo bien que va visualizar, y lo útil que es para ello ESCRIBIR tus objetivos. En parte es porque mover la mano con una simple lapicera azul es mucho más que eso. La mano está conectada con el cerebro y cuando escribimos (no vale la compu, tiene que ser a la antigua, con lápiz y papel), se mueven cosas neuronales dentro nuestro.  

Pero ¿cómo crear un plan de objetivos para el marketing digital? Aplicando a tu empresa la técnica que te contamos acá arriba, por ejemplo. Pero herramientas hay más. Cualquiera de ellas nos irá genial a la hora de diseñar nuestros objetivos de marca, nos ayudará a tenerlos en mente como si de una brújula se tratara. A partir de ahí, las acciones estratégicas que emprendamos estarán alineadas con eso, como un faro que guía al barco para que no acabe entre piratas que nos roben el enfoque, ¿capisci?  

5- A cada juego su estrategia. ¿Con qué pieza vas a atacar? (Comunicación y Redes) 

Okey, ya tenemos la definición de valores, el estudio de mercado, el perfil ideal de cliente y los objetivos bien delineados. El siguiente punto es decidir el rumbo y gritar: “¡A toda máquina!” 

Entran aquí en juego las herramientas de comunicación que nos ayudan a difundir nuestra FILOSOFÍA de marca (como pueden ser publicidades, podcasts, blogs, fotos, videos, mailings…), y los canales a través de los cuales las ejecutaremos (redes sociales, webs, Google, Gmail, influencers y otros medios online). 

¿Lo sigues viendo complicado? Acordate de que siempre va bien contar con un equipo que domine el tema y te pueda colaborar en esa área.  

6- Elegí un sueño y ponele fecha de vencimiento (Calendarización) 

Parte de la terapia de establecimiento de objetivos (si, lo creas o no hay procesos de coaching que utilizan esto como una terapia) contempla el hecho de establecer FECHAS en las que pensamos lograr algo. Si no, ¿cómo chequearías que vas bien? Este simple sistema le permite al coach hacer con vos un seguimiento de tus avances, y además te brinda una estructura, un orden… y todo eso da motivación y confianza.  

Hacete ya con una buena agenda, planilla, Excel, pizarra o lo que sea que te sirva para escribir en él qué acciones emprenderás a lo largo del tiempo que te has propuesto (acá te servirá también aquello de ser realista). Además, esto te ayudará a que el equipo se sincronice, entre ellos y con el planning, con organización y coherencia. 

¿Qué ítems irían en este planning con fechas para tu objetivo «plan de marketing digital 2022? 

Por ejemplo, podés ponerle un nombre al pack de estrategias, los días en los que arrancas con cada una, la persona responsable de cada parte, los contactos de los profesionales externos a los que habrá que convocar, etcétera. Te puede servir también, compartir la planilla con el equipo a través de cualquier plataforma de tareas online.  

7- Revisar, revisar, revisar (optimización del trabajo-SEO) 

¡Bravo! Ya llegamos al último paso. Este se trata de hacer revisiones periódicas del planning para ir chequeando los resultados. Nos servirá para constatar que los objetivos estaban bien planteados desde el principio, o si hay que hacer algunos ajustes. Ya sabes, a veces un golpe de timón a tiempo puede llevar el barco a mejor puerto. 

Aquí entran las afamadas métricas con las que se puede, precisamente, ir midiendo el alcance y el éxito de nuestras acciones elegidas para cada etapa. 

Otra cosa que se puede ir siempre mejorando es el posicionamiento orgánico, revisando el SEO de todas las comunicaciones que abordemos en los diferentes canales. Cada vez que se publica algo o se refresca nuestra web, podemos pulir esa Search Engine Optimization para que “Don Google” nos coloque cada vez mejor en las búsquedas. Podés aplicarle el SEO a todo lo que publiques: anuncios, artículos, posts y hasta la estructura de tu web.  

Conclusión: plan de marketing digital 2022 en la práctica 

Con toda esta explicación detallada, esperamos que compartas con nosotros, la aceptación del hecho de que no hay escapatoria: si querés tener una buena visibilidad en el mundo online, tenés que hacer tu plan de marketing digital. Como viste en este artículo, acá te dimos los pasos para que lo tengas más fácil y organizado.  

Pero si realmente es una tarea que te supera, o crees que es mejor delegarlo en expertos, acordate que nosotros te podemos echar una mano en eso y mucho más, visitando los servicios de esta misma web. Porque crear tu plan de marketing digital 2022 a vos te puede parecer una tarea pesada como un collar de melones, pero a nosotros ¡nos encanta! 

Muchas gracias por leer hasta acá. 

El equipo de Now!Marketing